miércoles, 22 de noviembre de 2017

SAT optimiza el sistema de agua potable




Sociedad Aguas del Tucumán inició un plan de optimización del sistema de distribución de agua potable para afrontar la demanda creciente ante el inicio del verano.

Los trabajos se iniciaron en el sector este de la Capital con un plan de secado de calles. Las tareas consisten en la reparación de fugas en calzada, vereda y la optimización de válvulas y redes de distribución maestra. 

Actualmente se trabaja sobre las calles Balcarce2700, Laprida 2700, Anselmo Rojo 300, Alfonso Carrizo, Yamandú Rodriguez y B° SEOC III.

Nueva red de agua


En el barrio Flor y Perfume de la ciudad de Banda del Río Salí se instaló una nueva red de distribución de agua potable que permitirá mejorar el servicio a 250 familias. Las obras concluyen con el trabajo conjunto y coordinado con el municipio bandeño para realizar la reposición de pavimento articulado en las arterias donde se trabajó.  








miércoles, 8 de noviembre de 2017

Lavado de Filtros "Planta El Cadillal"

En el complejo proceso de potabilización del agua, encontramos el lavado de Filtros. El mismo  se realiza a contracorriente. El lecho de arena se expande y el aire provoca que los granos de arena al rozar uno contra otro se desprendan de las partículas retenidas, que después serán arrastradas por el agua de lavado hacia los vertederos o canales de recogida del agua de lavado. El proceso de lavado finaliza cuando esta agua resultante del lavado no muestra apenas partículas en suspensión. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Mejoras en el Interior





En un trabajo en conjunto con la Municipalidad de Concepción, se inauguró un Pozo de Agua que abastecerá a los Barrios San Expedito, B°Municipal, B° 1 de Mayo I, y B° El Golfo. 
Esta obra aportará mayor caudal de agua y beneficiará a 3000 familias de la Perla del Sur.

martes, 17 de octubre de 2017

60 Mil tucumanos contarán con red cloacal




Sociedad Aguas del Tucumán pone en funcionamiento un nuevo sistema de colectores cloacales  para la zona Sur de la Capital. 

El proyecto contempla la instalación de tres colectores maestros que permitirán incorporar al sistema sanitario a 60 mil vecinos de la Capital. Estas obras permitirán alcanzar el 100 % de cobertura en cloacas en San Miguel de Tucumán. 


El colector Sudoeste tiene una longitud de 6 kilómetros  y beneficiará en forma directa a los vecinos de los Bº Nougues, San Mateo y San Cristobal y en forma indirecta a los barrios periféricos. 

La red de impulsión a San Felipe tiene una longitud de 3,3 kilometros. Esto beneficiará a los vecinos de los barrios Independencia, Villa Granito y Crucero Belgrano.

En las próximas semanas se pondrá en funcionamiento el colector Sur que tiene una extensión de 4,6 kilometros que permitirá incorporar a los barrios Diagonal Sur, San Alberto, Bartolomé Mitre, Miguel Lillo II y Ampliación Crucero Belgrano al sistema cloacal.
Además de la instalación de las redes colectoras se realizaron las conexiones domiciliarias al efecto de garantizar el acceso a la salubridad de los vecinos de escasos recursos.

El proyecto se complementa con una estación de bombeo que permitirá derivar el efluente cloacal a la Planta de tratamiento de San Felipe. 

Estas obras de saneamiento demandaron una inversión importante  y se desarrollan en el marco del Plan Director de Saneamiento que viene desarrollando Aguas del Tucumán con el objetivo de dotar a la provincia con la infraestructura necesaria para cubrir las necesidades presentes de la provincia, como así también permitir su crecimiento a nivel social, productivo y económico. 


lunes, 14 de agosto de 2017

Cosecha de agua: el ingenio que permite una ganadería a gran escala en Chaco

En Río Muerto, donde la disponibilidad de agua de calidad es limitante, la empresa Grupo Agros desarrolló un sistema con 120 hectáreas para captar ese recurso con las lluvias.

RÍO MUERTO.- Lo dicen sin eufemismos, directo. Para Luis Francisco Calvo, director de Grupo Agros, y Nahuel Ríos, gerente de producción en un campo ubicado a 300 kilómetros de Resistencia, en el noroeste de la provincia de Chaco, en las puertas de El Impenetrable, lo que están haciendo en ese establecimiento es cultivo y cosecha de agua.
¿Cómo? En Río Muerto, en una región que suele tener lluvias de 650 a 700 milímetros anuales, dispersas entre octubre y abril, con temperaturas máximas de 45 grados que en verano representan una alta demanda atmosférica, aquí el agua es el recurso limitante para cualquier emprendimiento ganadero a gran escala. No porque no llueva, sino porque el problema es tener disponibilidad de agua de calidad. El agua subterránea disponible tiene entre 16 y 20 gramos por litro de sales totales cuando lo máximo tolerable son cinco gramos.
El campo, de 13.600 hectáreas (de ellas, un 70% está en producción, con 5000 hectáreas para ganadería y más de 3000 para agricultura), es de Cabaña Chaco Pampa, de Grupo Agros. Se empezó a desarrollar en 1998 con un planteo mixto agrícola-ganadero. Se inició con una ganadería de cría con gatton panic. Sin embargo, la disponibilidad de agua de calidad seguía siendo limitante. Para tratar de enfrentarla, empezaron a construir enormes represas impermeabilizadas con geomembranas para captar el agua de lluvia y utilizar pendientes naturales y caminos para que el agua se dirigiera hacia esas represas.
Hicieron tres represas con una capacidad para 150.000 metros cúbicos, además de tanques australianos y un sistema de 50 kilómetros de cañerías para que el agua llegue hasta los distintos potreros. El modelo permitía tener 3500 cabezas Braford en el campo. En 2009, en un año muy seco aquí y en todo el país, se compraron además máquinas de ósmosis inversa para realizar mezclas de agua salada con el agua de represa.
En el campo igual creían que podían hacer más. Sucede que de una lluvia habitual, tomando como referencia una hectárea de ese sistema con pendientes naturales y caminos, lo que terminaba después entrando a las represas era entre el 5 y el 7% del agua caída. Es decir, una baja eficiencia de cosecha de agua respecto de los milímetros caídos. El sistema de colecta de agua era de 325.000 litros por hectárea por año y con eso alcanzaba para dar de tomar a nueve vacas por hectárea año.
El campo estaba con una carga animal de 1,2 vaca por hectárea/año en el período de lluvias, pero terminada esa temporada se liquidaban categorías y se quedaba con una menor cantidad de cabezas para enfrentar el invierno. "Seguíamos acotados por la disponibilidad de agua para tener un ciclo completo. La carga la regulaba el agua y no el pasto. El pasto sobraba pero no podíamos subir la carga por el agua. Por eso, dejamos de orientarnos al agua de extracción y nos focalizamos en el agua de lluvia", contó Calvo.
Si bien ya tenían las represas y el sistema "natural" de las pendientes y caminos que llevaban el agua a las represas, salieron a buscar alternativas que pudieran darle soporte a una ganadería con más cabezas.
Fuente: Sección Campo. Por Fernando Bertello, La Nación- Sáb. 12/08